Las hernias inguinales son una de las afecciones quirúrgicas más comunes y ocurren cuando una parte del intestino o tejido abdominal sobresale a través de un punto débil en la pared muscular de la ingle. Si bien no todas las hernias requieren cirugía inmediata, muchas terminan necesitando intervención quirúrgica para evitar complicaciones. A continuación, exploraremos los casos en los que es necesario operar una hernia inguinal y por qué.
1. Hernias sintomáticas
El dolor o molestia persistente en la zona inguinal es una de las razones más comunes para considerar la cirugía. Si sientes incomodidad al realizar actividades como caminar, levantarte o cargar objetos, es probable que tu hernia esté afectando tu calidad de vida. En estos casos, la operación es recomendada para aliviar los síntomas.
2. Hernias irreductibles
Una hernia irreductible ocurre cuando el tejido que sobresale no puede regresar al interior del abdomen, incluso con maniobras suaves. Este tipo de hernia presenta un mayor riesgo de complicaciones, como el atrapamiento o estrangulación del tejido, y requiere atención quirúrgica oportuna.
3. Hernias estranguladas
La estrangulación ocurre cuando el flujo sanguíneo hacia el tejido herniado se corta, lo que puede causar necrosis (muerte del tejido) y convertirse en una emergencia médica. Los síntomas de una hernia estrangulada incluyen dolor intenso, enrojecimiento en la zona, náuseas, vómitos y fiebre. En estos casos, es imprescindible realizar una cirugía de urgencia.
4. Hernias en niños
En los niños, las hernias inguinales suelen ser congénitas y se deben a una abertura no cerrada en la pared abdominal. Generalmente, se recomienda operar tan pronto como se diagnostican para evitar complicaciones a futuro, ya que las hernias en los niños no suelen resolverse por sí solas.
5. Hernias asintomáticas
En algunos casos, las hernias inguinales no causan síntomas inmediatos. Aunque puede parecer tentador posponer la cirugía, es importante considerar que incluso una hernia asintomática puede complicarse con el tiempo. Muchos especialistas recomiendan operar antes de que surjan problemas graves, especialmente si el paciente tiene un estilo de vida activo o factores de riesgo adicionales.
6. Consideraciones individuales
La decisión de operar una hernia también depende de factores como la edad, el estado de salud general y las actividades cotidianas del paciente. En personas mayores o con condiciones médicas que representen un riesgo quirúrgico elevado, el médico puede optar por un enfoque conservador, siempre que la hernia no cause molestias significativas o complicaciones.
Retrasar la cirugía de una hernia inguinal puede aumentar el riesgo de complicaciones graves, como obstrucción intestinal o estrangulación. La cirugía, que puede realizarse de manera tradicional o laparoscópica, es un procedimiento seguro y efectivo que mejora la calidad de vida del paciente y previene riesgos innecesarios.
Si sospechas que tienes una hernia inguinal o ya te han diagnosticado una, consulta a un especialista para evaluar el mejor momento para la cirugía. Un tratamiento oportuno marca la diferencia entre una solución sencilla y una emergencia médica.


El Dr. Francisco Vélez Pérez es Médico Cirujano General egresado de la Universidad La Salle, y cuenta con una certificación de Alta Especialidad en Cirugía Hepato-Pancreato-Biliar por la Universidad Nacional Autónoma de México.